Silicio orgánico: propiedades, usos y precauciones

Silicio orgánico: propiedades, usos y precauciones

 

El silicio es el segundo elemento de la tabla periódica más abundante en la corteza terrestre y, sin embargo, un oligoelemento en el ser humano y en muchos otros organismos vivos. Esto es así porque la vida se basa en el carbono y no en el silicio, aunque ambos átomos son muy similares en su forma de enlazarse formando moléculas tridimensionales.

Sin silicio no hay vida pues, aunque necesitemos unos mg al día y nuestro cuerpo contenga en torno a 1,5 gramos de silicio en total, forma parte de algunas proteínas indispensables. Te preguntarás donde está el problema con el silicio si es tan abundante: solo podemos asimilar el llamado silicio orgánico, es decir, el que ingerimos con los alimentos o con el agua potable, pero los silicatos minerales son tóxicos para nosotros por ingestión o por inhalación.

Es importante dejar claro que cuando hablamos de silicio orgánico nos referimos al asimilable, sea cual sea su origen, y no a productos con base de silicio cuya eficacia terapéutica no ha podido ser demostrada. Resulta que a estos placebos también se les llama silicio orgánico.

¿Para qué sirve el silicio orgánico?

Ya hemos dicho que las propiedades del silicio orgánico son similares desde el punto de vista químico a las del carbono, llegando al punto de que el silicio se necesita para la formación de las proteínas de los tejidos conectivos aunque esté presente en una pequeñísima cantidad.

El decir, la piel, los músculos, las articulaciones y los vasos sanguíneos se resienten si nuestra dieta es deficiente en silicio orgánico o asimilable. El silicio es un componente del colágeno, y también se ha demostrado su influencia en los procesos de cicatrización de fracturas óseas, circunstancia en la que pueden aumentar los requerimientos diarios de este oligoelemento.

Las uñas y el cabello también se debilitan cuando hay una carencia manifiesta de silicio en el organismo, al fin y al cabo se están compuestas también por proteínas.

Por último, con la edad, los depósitos naturales de silicio tienden a ir disminuyendo, por lo que no es tan extraño encontrar a gente mayor que necesite una suplementación.

En cosmética, el silicio se usa más para facilitar el transporte de otros principios activos en las capas externas de la piel que por los efectos cosméticos del propio elemento químico. Para que sea efectivo, el silicio que se añade a cremas o sérums debe estar en forma de nanopartículas.

Alimentos que contienen silicio

Muchos alimentos vegetales son fuentes naturales de silicio aunque, como sucede con el hierro, una cosa es el contenido real y otra la facilidad de asimilación. Legumbres, avena, fresas y verduras de hoja verde junto con el agua potable de muchos sitios suelen ser suficientes para asegurar un correcto aporte de silicio, aunque cuando no es así por una mala absorción intestinal o una dieta descuidada, conviene recurrir a alimentos ricos en silicio de alta biodisponibilidad. Nos referimos a suplementos elaborados a base de bambú o de equiseto (cola de caballo).

Antes de comenzar una suplementación con silicio orgánico conviene realizar una analítica para saber si es cierto que tenemos una carencia, aunque sea latente. La sobredosificación de oligoelementos suele ser más peligrosa que la carencia. En el caso del silicio, una ingesta excesiva se manifestaría primero con problemas gástricos y, más tarde, con cálculos renales.

El silicio orgánico y la piel

Aunque si hay carencia de silicio la piel pierde firmeza y elasticidad, tras la mayoría de los problemas de flacidez en la piel lo que falla es el contenido en colágeno y en elastina, no el silicio orgánico en sí mismo.

Es cierto que la presencia de eccemas y dermatitis frecuentes pueden esconder una carencia de silicio, pero también puede tratarse de falta de magnesio o de una afección crónica de la piel. Volvemos a lo mismo: no tomes suplementos de silicio orgánico sin comprobar antes que los necesitas. No por tomar más silicio tu cutis se va a volver más firme ni tus pechos dejarán de presentar flacidez.

Si tu piel presenta estos problemas, es mejor estimular la síntesis de colágeno y elastina con métodos de eficacia probada, partiendo de la base de que llevarás también una alimentación equilibrada.

 

Resumiendo, el silicio inorgánico resulta tóxico para muchos seres vivos, incluyendo a los humanos. Nosotros debemos conseguir el silicio que necesitamos, unos 35 mg al día, de los alimentos, que es el que se conoce como silicio orgánico.

La carencia de silicio orgánico se manifiesta por problemas de flacidez en la piel, eccemas, uñas y cabellos quebradizos o problemas articulares. Pero estos síntomas pueden obedecer a otras causas, y los efectos secundarios del silicio orgánico consumido en exceso nos obligan a recomendarte que no tomes suplementos con dosis importantes de este oligoelemento sin consultar antes al médico.

Si tu piel ha perdido firmeza, hay tratamientos muy efectivos en pocas sesiones que solo te van a exigir llevar una alimentación equilibrada desde el punto de vista nutricional. Si no presentan carencias nutricionales, los suplementos no mejoran tus problemas de piel, pero sí pueden enfermarte.

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